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"El vehículo eléctrico, nuestro futuro industrial en juego"

Por Mikel Irujo Amezaga, Consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial del Gobierno de Navarra

    Mikel Irujo Mikel Irujo

    Cada transformación genera debate, como ocurre hoy con el vehículo eléctrico. Ya en 1865, el Reino Unido impuso fuertes restricciones por ley a los primeros vehículos autopropulsados, como la obligación de ir precedidos por una persona con una bandera roja, para asegurar que no superaran los 6km/h. Sin embargo, la producción en cadena y problemas urbanos como el exceso de estiércol (por los caballos) que inundaba las ciudades, facilitaron la expansión del vehículo de combustión, apoyado también por inversiones públicas en infraestructuras, como carreteras. Hoy, la lucha contra el cambio climático y la protección de la salud son los nuevos motores del cambio hacia un nuevo modelo de movilidad.

     

    La ONU estima que unos 8 millones de personas mueren al año como consecuencia de la contaminación atmosférica. Tan sólo recordar que el año pasado 500 personas murieron en Navarra a causa del cáncer de pulmón (23.000 muertes en el Estado). Un reciente estudio de BMW afirma que, contemplando la fabricación, un eléctrico produce menos emisiones al cabo de 17 o 21.000 km, según el combustible que utilice. Imaginemos que hacemos un viaje de Tudela a Pamplona-Iruña, y vuelta. Redondeando unos 200km. Un coche eficiente de combustión tendrá un consumo real de cerca de 6 litros a los 100km. ¿Nos imaginamos apilar 12 litros de gasolina y quemarlos en una hoguera? Eso es lo que hacemos en un viaje “inocente” de Tudela a Pamplona. Además, nos sale muy caro. En 2023, el 11,35% de nuestro PIB (2.736,1 millones de euros) lo dedicamos a comprar combustibles a países terceros. Por eso apostamos por las renovables, son limpias y las producimos nosotros, es decir, ahorramos.

     

    El debate es también industrial. Uno de los argumentos contra el vehículo eléctrico es que en Europa “nos estamos dando un tiro en el pie”, apostando por una tecnología en la que China nos lleva ventaja. Lo cierto es que la industria del automóvil en Europa ya daba signos de debilidad mucho antes de la irrupción del eléctrico en 2019. Marcas como Opel, Peugeot, Citroën o Fiat, que superaban el 10% de cuota de mercado hace 25 años, apenas representan un 5% en 2019. Escuderías icónicas como Jaguar, Lancia o Alfa Romeo luchan por sobrevivir. Volvo fue adquirida por la china Geely, en 2010. La irrupción imparable de marcas japonesas y coreanas ha sido imparable. Bien es cierto que las marcas alemanas han aguantado con éxito este embate, el Grupo VW, Mercedes o BMW, incluso aumentan la cuota de mercado europeo estos últimos 25 años.  

     

    Los retos de VW vienen de China. Un mercado que supera los 30 millones de unidades vendidas al año, es decir, más que Europa y EEUU juntos. VW, hasta 2023 líder indiscutible ve como BYD le ha desplazado a un segundo lugar. Por otro lado, no nos engañemos, el 40% de los coches chinos importados a Europa son de combustión, porque, “haciendo lo mismo”, también nos están superando. El mayor mercado del mundo ya ha apostado por el eléctrico, donde llevan ventaja y porque han desaparecido esas nubes de contaminación de sus ciudades.

     

    En Europa, la cuota de mercado de los electrificados suponía un 10% en 2020, y se prevé que cierre este año superando el 25%. Es imparable. Hay que dejar algo claro, las marcas europeas dominan el segmento de vehículos eléctricos. Los fabricantes europeos copan el 65% de los vehículos eléctricos vendidos en nuestro continente y VW se sitúa líder indiscutible en este 2025. Hay mucho partido por delante, y los europeos estamos bien posicionados. A lo anterior hay que sumar que la industria promete abaratar los costes y hacer estos vehículos más accesibles, desde los 20.000€. Las medidas públicas de ayudas deben de darse en los periodos de transición, hasta que la industria consiga una eficiencia que sea competitiva.

     

    En Navarra la apuesta es clara. La Agenda de Impulso a la Movilidad Eléctrica, con visión transversal e integral (Gobierno y ayuntamientos), incluye deducciones fiscales de hasta un 30% en la adquisición del vehículo eléctrico y puntos de recarga. En 2010 contábamos con 238 puntos de recarga. En 2025 ya tenemos 4122, de los cuales 517 son de acceso público. En otras palabras, un aumento del 1633%. En Navarra, estamos por encima de la media europea en cuanto a penetración del vehículo eléctrico, puesto que en nuestro territorio el vehículo eléctrico representa ya el 28,5% del total de matriculaciones. Con mucho, el más alto de todo el Estado. No en vano, hemos gestionado más fondos Moves per cápita que ninguna otra CCAA. De los 5,5M€ de fondos europeos iniciales, hemos acabado gestionando más de 40M€.

     

    Es posible que lo anterior no convenza a más de un lector. Hablemos de industria… en Navarra, la automoción representa el 25% de nuestro PIB industrial y da empleo directo a cerca de 14.000 personas. El grupo VW adoptó la estrategia ACCELERATE con el objetivo de aumentar la proporción de vehículos eléctricos en Europa al 70% para 2030, por ejemplo, con la fabricación del ID Cross y el Skoda Epiq en Landaben en 2026. Como bien sabemos, el grupo Hyundai Mobis también se ha implantado en Navarra, focalizado también al vehículo eléctrico. En otras palabras, además de los argumentos expuestos, como consejero de industria tengo la obligación de alinearme con la apuesta industrial al vehículo eléctrico, puesto que nuestro futuro industrial depende en gran medida, de ello. El siglo XXI es el siglo digital, y lo digital va de la mano de la electrificación. Esto incluye la movilidad. No hagamos el truco del avestruz, afrontemos la transición y compitamos como europeos en el mundo. Tenemos 14.000 motivos en Navarra para creer en la electrificación.

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