Volver atrás

Irujo defiende que el programa "Tximista Auto" permite impulsar la movilidad eléctrica y la industria europea Km0

    Mikel Irujo Mikel Irujo

     El consejero de Desarrollo Económico y Empresarial, Mikel Irujo, ha subrayado hoy la importancia estratégica del plan Tximista Auto como respuesta integral al reto de la movilidad sostenible y como uno de los pilares de la transformación industrial y económica de Navarra. 

    El consejero ha comenzado recordando la fuerte apuesta industrial que grandes compañías multinacionales están realizando en Navarra. Como ejemplo destacado, ha citado la inversión de más de 1.000 millones de euros anunciada por el Grupo Volkswagen en la planta de Landaben. Esta inversión consolida a Volkswagen Navarra como un centro estratégico dentro del grupo y sitúa a la Comunidad Foral como referencia europea en producción avanzada de automóviles.

    Irujo ha destacado que 2026 será un año histórico para Landaben, ya que en sus líneas de producción se ensamblarán cuatro modelos distintos: los actuales T-Cross y Taigo, junto con dos nuevos modelos eléctricos, el ID Cross y el Skoda Epiq. “Este hito es fruto de una visión industrial compartida entre el sector privado, las personas trabajadoras y las administraciones públicas”, ha afirmado.

    La cadena de valor del vehículo eléctrico en Navarra se completa, además, con la planta de baterías MOBIS en el valle de Elorz, que refuerza el posicionamiento del territorio en todos los eslabones de esta industria estratégica, desde los componentes críticos hasta la fabricación del vehículo final.

    El consejero ha remarcado que esta transformación industrial debe ir acompañada de políticas públicas que impulsen también la demanda. En este contexto, el Gobierno foral ha puesto en marcha el nuevo programa Tximista Auto, dotado con 4,7 millones de euros de fondos propios del Gobierno de Navarra, que se suma al Plan estatal Auto+.

    Del total del presupuesto, 3,7 millones de euros se destinan a ayudas directas para la compra de vehículos eléctricos puros, con subvenciones que pueden alcanzar hasta 5.500 euros por vehículo, especialmente en el caso de furgonetas ensambladas por fabricantes europeos, reforzando así la apuesta por la industria de proximidad y por estándares de sostenibilidad más exigentes. Asimismo, se reserva 1 millón de euros para incentivar la instalación de puntos de recarga, facilitando la infraestructura necesaria para una movilidad eléctrica cómoda, accesible y eficiente.

    Estas ayudas son compatibles con las deducciones fiscales previstas en la normativa foral, que contemplan hasta un 30 % de deducción por la adquisición de vehículos eléctricos puros y deducciones adicionales de hasta el 20 % para instalaciones de infraestructura de recarga, en función de la potencia instalada.

    “Este paquete de incentivos está diseñado para reducir las barreras de acceso al vehículo eléctrico, acelerar la electrificación del parque automovilístico navarro y contribuir a la descarbonización de la movilidad, al tiempo que protegemos y reforzamos nuestras capacidades industriales”, ha concluido Irujo.

    Suscríbete a nuestra newsletter