Unai Hualde: “El sufrimiento y el daño causado por ETA es irreparable. Esta siempre será la casa de quienes han sufrido injustamente la violencia y el terrorismo”
El Parlamento de Navarra ha acogido hoy el acto de inauguración de la placa en memoria a los asesinados por la banda terrorista ETA en navarra y a los navarros asesinados en otras localidades, un listado de 60 hombres y mujeres que se sitúa en la parte superior del Atrio, a la izquierda de La tercera puerta, la escultura de Javier Muro (2014) que homenajea a las víctimas del terrorismo en la Comunidad Foral.
La apertura de la ceremonia ha corrido cargo de Unai Hualde, quien, en su condición de “Presidente de este Parlamento, Cámara de representación del pueblo de Navarra”, ha pedido “perdón por la tardanza en el cumplimiento de una resolución que data de hace nueve años. Gracias a la reclamación directa de ANVITE rendimos hoy homenaje a 60 personas asesinadas por ETA y a sus familiares. Estamos aquí para recordar, homenajear y poner en valor a un grupo de ciudadanos que fueron asesinados de manera salvaje. El sufrimiento y el daño causado por ETA es irreparable. Esta siempre será la casa de quienes han sufrido injustamente la violencia y el terrorismo”, ha manifestado.
Unai Hualde se ha referido al “olvido y a la aquiescencia” de la sociedad para con una “violencia endémica que dejaba jirones de sangre y desgarraba la convivencia”. Tampoco ha obviado el comportamiento de las instituciones, pues “no hemos estado a la altura con las víctimas. En las últimas legislaturas hemos dado pasos importantes para acercarnos, pedir perdón y restaurar la convivencia, pero no podemos cambiar el pasado ni borrar sus consecuencias. El compromiso de este Parlamento con la memoria y el homenaje a todas las víctimas del terrorismo, las del pasado y las más recientes, es incuestionable. Como dijo Alberto Catalán en la inauguración de La Tercera Puerta, “no podemos dejar que la barbarie criminar se borre, como pretenden algunos”.
En este punto y sin abandonar lo relacionado con la “la injusticia, la inutilidad y la dificultad de cicatrizar el daño causado por ETA durante tanto tiempo”, el Presidente ha aludido a la persistencia de ámbitos en los que todavía perviven “manifestaciones no admisibles que revictimizan de manera gratuita e intolerable. Como sociedad y como instituciones representativas, tenemos que contar y recordar lo que vivimos para, con estructuras administrativas y programas educativos apropiados, garantizar su no repetición. Lo que padecimos no fue ninguna guerra. Aquella violencia, fuera de alta o baja intensidad, nunca debió suceder”, ha subrayado Hualde.
A modo de colofón, Unai Hualde emplazado a las fundaciones y asociaciones de víctimas del terrorismo a seguir colaborando con las instituciones en el trabajo por la verdad, la justicia y la reparación. Los nombres de estas 60 personas quedarán grabados en las paredes de esta institución. Como dice una nieta de Tomás Caballero en un vídeo impulsado por el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo y la Fundación Fernando Buesa, el asesinato es un dolor que perdura en las generaciones de después. En ese contexto, el éxito es no haber crecido en el odio. Es un testimonio sobrecogedor que debiera servirnos de ejemplo. Muchas gracias. Eskerrik asko”.
Seguidamente, tras el descubrimiento de la placa, ha tomado la palabra José Ignacio Toca, presidente de la Asociación de Víctimas de ETA en Navarra (ANVITE), que ha comenzado dando cuenta de los sentimientos contrapuestos a los que, nueve años después de la resolución que da origen a este reconocimiento, se enfrentan a resultas de la “reflexión” que les suscita el hecho de que durante casi una década “ningún representante público hubiera reclamado la ejecución de aquel mandato promovido por Ana Beltrán, a quien agradecemos la iniciativa. En este día tan especial, a la vez raro y complicado, se hace por fin realidad este acto de homenaje y recuerdo perpetuo, que debiera servir también para transmitir una versión honesta, justa y veraz de lo ocurrido”.
Unai Hualde