El pleno del Parlamento ha aprobado este jueves una resolución por la que se insta al Gobierno de Navarra a "garantizar la financiación suficiente para acometer, en el menor plazo posible, las inversiones necesarias y recogidas en el Plan Foral de Regadíos, estableciendo un desarrollo equilibrado entre los diferentes sistemas".
La moción ha salido adelante con los votos a favor de UPN, PSN, Geroa Bai, PPN y Contigo-Zurekin, la abstención del EH Bildu y los votos en contra de Vox y la parlamentaria no adscrita,
La resolución aprobada incluye un segundo punto en el que se emplaza al Ejecutivo foral a que la "participación financiera del Ejecutivo se realice mediante recursos propios, fondos europeos y financiación bancaria, obviando la posibilidad de repetir modelos como el del peaje en la sombra". PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin han votado a favor, UPN y EH Bildu en contra, mientras que PPN, Vox y la parlamentaria no adscrita se han abstenido.
Del mismo modo, ya en un tercer apartado, se exhorta al Gobierno del Estado a que "lleve a cabo la construcción del Embalse de Valderrey e infraestructuras anejas, al constituir un instrumento fundamental en la modernización de los regadíos del Canal de Bardenas". EH Bildu, Contigo-Zurekin, Vox y no adscrita han votado en contra, mientras que el resto de fuerzas han votado a favor.
Por último, se conmina al Gobierno de Navarra a que "no lleve a cabo la renovación de la cesión temporal de las centrales hidroeléctricas formalizada en virtud de la escritura del 12 de septiembre de 2003, destinándose, a partir del 13 de enero de 2036, los beneficios que genere su explotación a la financiación de las actuaciones de desarrollo sostenible que se elabore por las entidades locales afectadas por la infraestructura hidráulica señalada". Este punto ha recabado los apoyos de todos los partidos menos de PPN, Vox y no adscrita, que han votado en contra.
En la exposición de motivos, la resolución impulsada por Geroa Bai subraya la necesidad de afrontar la gestión de los recursos hídricos en un contexto "marcado por el descenso de las precipitaciones, el incremento de las temperaturas y la necesidad de garantizar la soberanía alimentaria".
En ese escenario, se destaca el "carácter estratégico de unos regadíos eficientes y dotados de infraestructuras modernas para, sin menoscabo de avances paralelos en el campo de la eficiencia energética, asegurar la producción agraria y la competitividad del sector agroalimentario, que representa el 7,5% del PIB de la Comunidad foral".
Así las cosas, el proponente pone de relieve que Navarra cuenta todavía con 30.000 hectáreas de regadíos tradicionales -al margen de las superficies pendientes de la segunda fase del Canal de Navarra-, cuyas infraestructuras de riego "requieren modernizarse para mejorar su eficiencia y garantizar la viabilidad del sector agrario y de la industria agroalimentaria".
A tal efecto, se pone en valor el Plan Foral de Regadíos para los próximos 20 años, que contempla una inversión superior a 900 millones de euros para actuar sobre unas 54.000 hectáreas, y se apuesta por "mejorar la garantía de suministro, optimizar el aprovechamiento de los recursos hídricos y reducir los costes energéticos asociados al regadío".
Por último, se propugna que los ingresos derivados de los aprovechamientos hidroeléctricos vinculados al sistema Itoiz-Canal de Navarra contribuyan "al desarrollo sostenible de las zonas directamente afectadas por estas infraestructuras". Y se apela a la colaboración entre las distintas Administraciones y el sector privado, al objeto de "mejorar la competitividad de las explotaciones y asegurar la viabilidad económica, social y ambiental del sistema de regadíos".
Pablo Azcona